Electrificación en Antioquia

“Electrificación en Antioquia”, El Colombiano, Medellín, 31 de mayo de 1974, p. 5.

 

Dentro del plan general de desarrollo que tanto a nivel nacional como departamental ha adelantado la presente administración, vale destacar por su manifiesta importancia y por el interés que el gobierno les ha concedido, los programas de electrificación rural que buscan proveer de tan fundamental elemento de progreso a promisorias comarcas nacionales, hasta ahora forzosamente estancadas en depresivas condiciones de atraso y en situación de incapacidad para el aprovechamiento de sus propios recursos.

La electricidad se considera en nuestra época como base y puntal de todo empeño de promoción colectiva ya que con su ayuda y servicio es posible impulsar múltiples obras de mejoramiento, desarrollar empresas de bienestar común y utilizar provechosamente valiosas reservas naturales con cuya conveniente explotación industrial es dado modificar positivamente el panorama económico y social de una zona.

De ahí que en los prospectos prioritarios para el verdadero desarrollo regional se coloquen siempre los programas de electrificación, con lo que de una vez se robustecen fundamentalmente los demás renglones de adelanto y mejoramiento común cómo son la salud, la educación, el trabajo, la producción y en general el bienestar público que ha de ser a la postre el fruto natural del genuino progreso.

Se busca, pues, en esta forma solucionar en primer término el problema de la carencia de energía eléctrica de muchos de nuestros municipios, aún desprovistos de este servicio, merced a la labor coordinada de la Electrificadora de Antioquia y de las Empresas Públicas de Medellín que patrocinan y orientan los esfuerzos locales en este campo. Viene luego los programas electrificadores de largo alcance, entre los que se destacan: la electrificación de Urabá, con vastos proyectos ya en ejecución algunos de ellos, que contribuirán a redimir una zona de insospechado potencial económico para el país. El programa de electrificación rural del nordeste antioqueño y el del oriente del departamento, zona esta última de grandes perspectivas industriales y donde se ha iniciado ya con financiación recientemente asegurada, las primeras etapas del plan. Y también el importante programa de electrificación rural de la zona cafetera de Antioquia cuyas obras avanzan con la colaboración básica del Comité de Cafeteros.

El costo de estos grandes programas electrificadores se calcula en 300 millones de pesos y su financiación en las actuales etapas de ejecución y en las de posterior desarrollo está prácticamente asegurada por los gobiernos nacional y departamental con la ayuda de diversas organizaciones de crédito internacional y la cooperación de varias entidades nacionales.

Hay que tener en cuenta que la electricidad es la única puerta abierta para Antioquia en esta crisis energética que afrontan el país y el mundo. Y nuestra capacidad de generación constituye la riqueza real del departamento, por desgracia amenazada por intereses y aspiraciones de los organismos centralistas de la capital de la república. Por eso, mientras el departamento no esté totalmente electrificado, no podemos decir que poseemos reservas para negociar con otras zonas del país, pues estos compromisos no pueden adelantarse con menoscabo de los derechos de nuestro pueblo.

Tenemos, por lo tanto que fortalecer la acción encaminada a dotar de energía eléctrica a todos los municipios de Antioquia. Sólo así habrá una producción que garantice posibilidades de trabajo a los brazos cesantes. Y sólo en esas condiciones podremos asegurar a la familia antioqueña un bienestar merecido, en medio de una tierra trabajada heroicamente durante lustros y que necesita nuevas técnicas de explotación para el porvenir.

Antioquia, que en su potencial hidroeléctrico tiene privilegiado puntal de desarrollo, debe aprovechar al máximo estos recursos y hacer de ellos, en toda la amplitud de su accidentada geografía, motor de progreso y cimiento de un cambio social a base de justicia y de pleno reconocimiento de los derechos humanos” [1]

 

[1] “Electrificación en Antioquia”, El Colombiano, Medellín, 31 de mayo de 1974, p. 5.

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Go top